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		<title>Tutankamón no era hijo de Nefertiti</title>
		<description>Comments for Tutankamón no era hijo de Nefertiti at http://www.egiptologia.com , comment 1 to 2 out of 2 comments</description>
		<link>http://www.egiptologia.com</link>
		<lastBuildDate>Tue, 16 Mar 2010 15:06:33 +0100</lastBuildDate>
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			<title>El arte egipcio</title>
			<link>http://www.egiptologia.com/noticias/1-ultimas-noticias-sobre-egipto/3111-tutankamon-no-era-hijo-de-nefertiti.html#comment-421</link>
			<description>La naturaleza del país, desarrollado en torno al Nilo, que lo baña y fertiliza, junto al casi total aislamiento de influencias culturales exteriores, produjo un estilo artístico que apenas sufrió cambios a lo largo de sus más de 3. 000 años de historia. Todas las manifestaciones artísticas estuvieron destinadas, básicamente, al servicio del Estado, la religión y el faraón. Desde los primeros tiempos, la creencia en una vida después de la muerte dictó la norma de enterrar al muerto con sus mejores pertenencias para asegurar su tránsito hacia la eternidad. La regularidad de los ciclos naturales, la crecida e inundación anual del río Nilo, la sucesión de las estaciones y el curso solar que provocaba el día y la noche formaron el marco intelectual y artístico a los habitantes de Egipto.

El pueblo egipcio no fue consciente de estar formando parte de la historia del arte, la idea de arte como expresión sublime de la belleza no existía, más bien, podría decir que su pensamiento estaba más bien cerca del concepto de arte funcional. Por lo tanto, el producto de los artesanos estuvo al servicio de un simbolismo bien político bien religioso.
Si el objeto tenía que cumplir su función mágica, “convertirse en realidad”, el artista lo que tenía que hacer era copiar aquellos rasgos más característico de la realidad, pero sin llegar a reproducirla totalmente. Y por este motivo, se desarrolló un sistema de gran complejidad, en el que se utilizaron recursos “artísticos” como la perspectiva aspectiva, la idealización y la utilización de textos jeroglíficos a lado de imágenes para el reconocimiento de la figura.
El arte egipcio es un medio propagandístico al servicio del concepto de realeza religiosa. Por lo tanto, entre el arte, el poder político y la religión se establece un triángulo tan sumamente interrelacionado que en el momento en que una de estas partes falla las otras dos se resienten como pasó en cada uno de los periodos intermedios.

Por lo tanto, su arte no se preocupaba de las variaciones cambiantes de lo externo para un mayor encanto visual, e incluso sus agudas observaciones de la naturaleza (evidentemente, pintadas de memoria) estaban sujetas a unas formas estandarizadas que muchas veces se convertían en símbolos.

SAMIR AHMED HIWEG - Samir Ahmed Hiweg guía turístico de habla hispana</description>
			<pubDate>Sat, 06 Mar 2010 12:55:31 +0100</pubDate>
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			<title>Parentescos especulativos de la Dinastía 18 aún sin comprobar</title>
			<link>http://www.egiptologia.com/noticias/1-ultimas-noticias-sobre-egipto/3111-tutankamon-no-era-hijo-de-nefertiti.html#comment-412</link>
			<description>Es verdaderamente sorprendente hasta qué punto se pueden sacar conclusiones sin apoyarlas en razonamientos firmes. En este caso, es evidente que las razones no se han dado, por lo que tenemos el derecho a suponer que las &quot;conclusiones&quot; no se sostienen. 
La momia encontrada en KV55 fue identificada como una &quot;reina&quot; por sus excavadores, pero al determinarse que era del sexo masculino, aparecieron los interesados en que fuera Ajenaton. La apariencia juvenil algo afeminada del cuerpo exhumado impedía considerarlo como de un cincuentón, pero tras varios años, se ha logrado aumentarle la edad aprovechando su acelerada descomposición y las profanaciones evidentes de su nombre en el ataúd. Como nada de eso lo convierte en Ajenaton, y todo apunta más bien a su hermano Smenjkara, ahora usan el ADN de Tutanjamon para crear un nuevo indicio supuestamente &quot;probatorio&quot;: ambas momias (KV55 y KV62) tenían el mismo grupo sanguíneo y se parecen facialmente. Eso aparentemente les &quot;demuestra&quot; que eran padre e hijo (aunque sin especificar cuál sería el padre). De hecho, lo que demostraría tal vínculo sólo podría ser el cromosoma Y, que debería entonces coincidir en ambos, pero incluso así, sólo indicaría que, aparte de la posibilidad padre-hijo, pudieron también ser hijos masculinos del mismo padre, o nietos del mismo abuelo paterno, o abuelopaterno-nietomasculino, o en relación tío-sobrino, etc. Si fueron, como parece, hijos de muy distinta edad del rey Amenhotep III, la coincidencia de cromosomas se seguiría cumpliendo, incluso si fueran hijos de diferentes madres (las reinas Sitamon y Tiy). O sea, mientras sigan existiendo hipótesis plausibles para este árbol genético, no hace falta invocar otras hipótesis menos plausibles que no están demostradas: por ahora, como antes, es más probable que Tutanjamon no sea hijo de KV55, y que KV55 no sea Ajenaton.
Otra cosa son los ADN mitocondriales que pasan de una madre a todos sus hijos: si lo que se demostró es que la reina Tiy (identificada hace muchos años con KV35EL) no pasó sus mitocondrios a Tut, no sería su madre. Sin embargo, se requiere más información para &quot;decidir&quot; que es su abuela: si sólo demostraron que le pasó sus mitocondrios a KV55 y no a Tut, eso indicaría más bien que KV55 puede ser Smenjkara y no prueba nada sobre Ajenaton.
Ahora, parece que nos dicen que KV35YL con el hachazo en la boca, sería la madre de Tut. Esta momia es la identificada por Fletcher como Nefertiti, y se le parece notoriamente. Zahi Hawass considera que por ser madre de Tut e hija del rey Amenhotpe III, no podría ser Nefertiti, lo que contradice las expectativas normales: Nefertiti y KV35YL se parecen mucho a Amenhotpe III (ver gran busto del British Museum), y Nefertiti tenía los mitocondrios reales (puesto que se los pudo pasar a sus hijas reinas Meritaton y Anjesenamon), indicando que era hija de la reina Sitamon y no de Tiy. Sus facciones y posición protocolar revelan que era hija del rey, aunque no alardeaba de ello, dada la posición entonces preponderante de la reina Tiy y sus hijos (desprovistos de mitocondrios reales). O sea, la hipótesis de que Nefertiti-KV35YL fuera la madre de Tut y quien lo crió en el Palacio del Norte ahora se refuerza. Tut no reinó porque tuviera los mitocondrios, sino porque los tenía su mujer, la reina Anjesenamon, con la que fue desposado pese a las distintas edades por esa misma razón, tras la desaparición de Smenjkara y Meritaton. Aquí la pieza faltante es Mutnodjemet, cuyos mitocondrios venían directamente de Sitamon y que en la vejez le dio el poder real a su marido Horemheb.
El dato más interesante desgraciadamente ni siquiera se menciona en estos análisis preliminares: si el niño enterrado en KV35 es como parecería ser el príncipe Tutmes, fallecido muy joven tras fomentar en Egipto el culto galileo de &quot;Dios en forma de toro&quot; (denostado por su hermano Ajenaton), debería ya haberse demostrado como hijo del rey Amenhotpe III y su reina mayor Tiy, quien yacía a su lado junto con su profanada hermana Nefertiti.
Pero ciertamente que no hay nada probado todavía, y los informes médicos resumidos del JAMA no nos han dado ninguna información científica hasta ahora: sólo conclusiones especulativas, derivadas por personas interesadas en probar sus tesis favoritas. - Ladislao Errázuriz</description>
			<pubDate>Fri, 19 Feb 2010 03:20:53 +0100</pubDate>
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