Página principal de Amigos de la Egiptología
Aumentar tamaño del texto Reducir tamaño del texto Tamaño de texto normal   Ancho de pantalla grande Ancho de pantalla medio Ancho de pantalla normal  
 
Página principal arrow Arqueología arrow El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura
 
El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura Imprimir E-Mail
(29 votos)
Sección de Arqueología
Escrito por Elisa Castel   
viernes, 29 de diciembre de 2006
Índice del Artículo
El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura
Página 02 - Detalle de algunas partes de la obra

Entre todos los lugares que el viajero visita en su recorrido por Egipto, quizá Luxor sea la población donde se consigue una mayor proximidad a la cultura de la civilización faraónica del Reino Nuevo (1550-1069 a.C), un período que comprende las dinastías XVIII, XIX y XX. Allí, en la orilla occidental, encontramos multitud de monumentos; templos y tumbas salpican el desierto oeste. Comenzamos esta colección en uno de los yacimientos más célebres de Egipto: el Valle de los Reyes, necrópolis que aloja en sus entrañas un buen número de tumbas, decoradas con la frescura de una policromía magnífica, enterramientos que nos aportan datos valiosísimos sobre la religión, en contraposición con otros cementerios de esta orilla que reflejan las costumbres y el modo de vida de los habitantes del Egipto faraónico.

En nuestro paseo virtual viajaremos a Uaset, según la llamaron los antiguos egipcios, ciudad bautizada más tarde por los griegos con el nombre de Tebas (la de las cien puertas) y hoy conocida por el nombre árabe de Luxor. Está situada en el sur, en el Alto Egipto, a unos 900 km de El Cairo y fue capital del nomo IV. El término griego nomo sirve para designar las divisiones administrativas (42 en total) en las que estuvo dividido el país.

El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura

Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que fue una localidad muy importante para la época, llegando a alcanzar una población aproximada de unos 50.000 habitantes. Estaba dividida en dos orillas: la Este se reservó a los vivos y a los dioses, siendo allí donde se encuentran los famosísimos templos de Luxor y Karnak, encomendados sobre todo al dios Amón, deidad dinástica del Reino Nuevo. La orilla oeste fue un lugar de recogimiento, de paz y de descanso eterno.

Al abrigo de la cadena montañosa que hace de enorme frontera natural con la inmensidad del desierto, se excavaron más de 600 tumbas, ocupadas por algunos de los hombres y mujeres relevantes que vivieron en aquellos momentos. Muchas carecen de decoración, otras están inconclusas y un tercer grupo posee un maravilloso y completo programa iconográfico.

El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura

Parece que el motivo que llevó a los faraones a escoger este emplazamiento no fue otro que su formación geológica. La colina tebana, con picos que van desde los 80 a los 455 metros, forma parte de la cadena montañosa líbica, siendo una de sus cimas más altas aquella que domina la necrópolis y que fue bautizada como el Qurn. Ésta, tiene forma piramidal pero, además, era la sede de la diosa cobra, patrona y guardiana de la necrópolis: Meretseguer, denominada la que ama el silencio.

Las grandes tumbas de los soberanos del los Reinos Antiguo y Medio, es decir, las pirámides, se habían mostrado inseguras. La totalidad de ellas habían sido violadas y robadas poco después de la muerte del rey y, en esta línea, era necesario encontrar un modo de enterramiento que fuera más eficaz. Un problema añadido fue que el simbolismo de la pirámide era muy importante para los egipcios ya que los unía con el dios Sol y les facilitaba su ascenso al cielo, utilizando sus caras a modo de grandes rampas de ascensión, pero estas pirámides ya hemos dicho que resultaban demasiado llamativas. Por todo ello, los faraones tebanos del Reino Nuevo junto a los teólogos se plantearon la necesidad de cambiar el lugar y la arquitectura de la tumba real, con la intención de proteger y garantizar el descanso eterno de los reyes.

El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura

En el Valle de los Reyes se localizan 62 tumbas numeradas, más un grupo importante de pozos o de comienzos de enterramientos inconclusos. No todos pertenecen a faraones ya que durante la dinastía XVIII y previa concesión real, a algunos personajes privilegiados se les permitió construir allí su morada eterna. Tenemos ejemplos de ello en los sepulcros de Userhat, Amenemopet, Tuya y Yuya o Mahirpra, por citar algunos, y posteriormente del príncipe Montuhirjopeshef, hijo de Ramsés IX. Algunos de ello se explicarán en este trabajo.

Los enterramientos del Valle de los Reyes fueron proyectados siguiendo una planificación precisa que obedecía a un sentir marcadamente religioso; sus cámaras y corredores pudieran ser un plano simplificado del Mundo del Más Allá, evolucionando según los conceptos religiosos se modifican. La primera parte de la tumba se vinculó a lo que los egipcios denominaron Am-Duat superior y la segunda al Am-Duat inferior, es decir, la entrada al mundo del Más Allá y la zona más profunda, el punto donde se producía el renacimiento: la cámara del sarcófago.

El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura

De los 32 reyes que gobernaron Egipto durante el Reino Nuevo, al menos 26 se enterraron aquí, pudiendo quedar muchas tumbas aún sin descubrir. El Valle principal alberga 62 tumbas, la mayor parte decoradas. Aquí se enterraron faraones tan importantes como el conquistador Thutmés III (1390-1352 a.C), el poderoso Ramsés II o el joven Tut-anj-Amón (1323-1295 a.C), cuya fama más que por la gloria de su reinado se debe a un acontecimiento fortuito: su tumba fue hallada en 1922 por Howard Carter, parcialmente violada y su magnífico y numeroso ajuar se encuentra en el Museo de El Cairo.

Los enterramientos del Reino Nuevo se agrupan en el lecho natural del Valle de los Reyes, creado en la antigüedad por la erosión del agua. Varían en forma y tamaño dependiendo del período histórico en el que fueran construidas, existiendo tumbas con pasillos y salas que se internan en la montaña –los llamados hipogeos- y tumbas pozo formadas por un hoyo vertical excavado en el lecho del Valle que conducía a una cámara subterránea.

El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura

Un sepulcro tipo de comienzos del Reino Nuevo se excavaba en la montaña, escondiéndose con lascas para que no pudiera ser localizado con facilidad pero, paradójicamente, las tumbas de las dinastías XIX y XX ornamentaron su entrada con llamativas imágenes policromadas y textos religiosos donde se inscribían los nombres de su propietario y textos vinculados al Sol, rindiendo homenaje a Ra.

En el Reino Nuevo la tumba quedaba abierta para acoger los cultos periódicos que se celebraban tras la muerte del faraón, clausurándose solamente la cámara funeraria y los almacenes que contenían el ajuar. La puerta principal era de cedro y otras de similares características dividían su interior. De este modo, el enterramiento quedaba mucho más desprotegido que cerrándolo con lascas y adobe facilitando el acceso y, consecuentemente, la profanación. Además, con este método la entrada de agua en periodos de lluvia producía mayores desastres al no encontrar demasiadas trabas que impidieran fluir por su interior, pese a situarse en lugares más seguros.

El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura

Una vez traspasada la puerta de entrada, nos encontramos con uno o varios corredores en pendiente que se internan hondamente en la montaña y que pueden estar interrumpidos por salas y escaleras. Precediendo la cámara del sarcófago - aquella que se construía más profundamente en la roca- , nos topamos con una sala denominada antecámara y antes de esta con un pozo. Su utilidad, además de ritual, fue puramente práctica: sirvió para evitar el robo, así como depósito de lluvia en caso de que ésta penetrara en el interior, evitando que el cuerpo del difunto sufriera daños.

Tras la antecámara se encuentra la cámara del sarcófago, el lugar donde reposaba el cuerpo del faraón en el interior de uno o varios sarcófagos. Éste fue el lugar más importante del enterramiento, pues era precisamente aquí donde se originaba el renacimiento del difunto.

Desde que el 4 de noviembre de 1922 Howard Carter descubriera la tumba del rey Tut-anj-Amón, la KV 62, ésta se consideraba la última hallada en el Valle de los Reyes, dando la sensación que el yacimiento estaba agotado y que no iba a depararnos nuevas sorpresas. Sin embargo la casualidad, o quizá el destino, siempre determinante en muchos descubrimientos del Egipto faraónico, nos ha sorprendido con el hallazgo de un nuevo sepulcro, aparentemente inviolado, descubierto por un equipo Estadounidense de la universidad de Memfis, al mando del Dr. Otto Schaden y que se ha convertido en el número 63 del yacimiento.

El Valle de los Reyes. Situación, decoración, religión y arquitectura

El 8 de febrero de 2006 el Consejo Superior de Antigüedades anunciaba el nuevo hallazgo y, aunque las informaciones aún son confusas, dicho sepulcro parece datarse en la dinastía XVIII. Está situado a unos veinticinco metros del hipogeo de Tut-anj-Amón, al Este del de Amenmese y al oeste del de Ramsés III.

En vista de tan importante descubrimiento, Otto Shaden ha invitado al anterior responsable de la excavación de esta zona, el egiptólogo Ted Brock.

Un hallazgo de tal magnitud provocó que multitud de turistas, periodistas y estudiosos acudieran al Valle para seguir el progreso de los trabajos y que los medios escritos y audiovisuales de todo el mundo se hicieran eco de cada noticia o cada rumor que circulaba por Luxor.

Todas las incógnitas que ahora se nos presentan y que en el CD exponemos, irán desvelándose poco a poco con el trabajo diario de esta misión arqueológica, que después de 84 años nos ha mostrado lo que por el momento es la “última tumba del Valle de los Reyes”.



Modificado el ( viernes, 29 de diciembre de 2006 )
 
Hay 171 invitados en línea
"Amigos de la Egiptología", es una idea original de Víctor Rivas (Barcelona, España)
© 1996 - Reservados todos los derechos - Aviso Legal