|
Página 8 de 8
F. Sala de excavaciones – Excavation Hall
La última sala, llamada “Excavation Hall” (F), se halla cerca de la salida, en una puerta lateral del vestíbulo, frente a la que conduce a la Biblioteca de Lauer (B). La pieza que preside la sala (fig. 53), dedicada a exponer las piezas halladas en recientes excavaciones, es una magnífica doble estatua esculpida en piedra calcárea representando al jefe de los sacerdotes de Mut, Amenemopé de pie junto a su esposa (30). Fue hallada por Peter Munro en 1986 en las excavaciones alemanas durante las labores de limpieza de la tumba del rey Ninecher de la dinastía II y alrededor de la calzada de la pirámide de Unas. Amenemopé viste una larga túnica plisada que le llega hasta los pies y con anchas mangas hasta el codo. Tiene los brazos caídos y las palmas de las manos abiertas apoyadas sobre el delantal frontal triangular plisado, calza sandalias y lleva una aparatosa peluca de bucles rizados característica de los nobles de la época ramésida. Su esposa, le pasa un brazo por detrás apoyando una mano sobre su hombro. Con la otra mano sostiene un sistro hathórico contra su pecho. Lleva un vestido largo plisado ceñido al cuerpo y una pesada peluca con una diadema. Ambos personajes se adornan la peluca con una flor de loto (figs. 54-56).
 |
 |
La vitrina de la derecha (31) muestra dos fragmentos de relieves del Imperio Nuevo descubiertos en las excavaciones de Sayed Tawfik y que conservan parte del color. En el primero se ve la figura de un sacerdote con el cráneo rasurado en actitud orante y en el segundo, dos servidores integrantes de la procesión funeraria, el de la izquierda transporta dos vasos cánopes mientras que el otro lleva tallos de papiro atados y un ramo de flores (fig. 57). En el centro, una magnífica estatua sedente tallada en piedra calcárea de Psamético perteneciente a la dinastía XXVI que ostentaba el título sacerdotal de “padre del dios”. A lo largo de toda la falda tiene grabada una columna de textos jeroglíficos con su nombre y título, al igual que en ambos lados frontales del asiento (fig. 58). En la base de la estatua y delante de sus pies descalzos un texto relativo a las ofrendas funerarias dedicadas al dios Ptah-Sokar. Más a la derecha, una estela funeraria de época ptolemaica de piedra calcárea en la que se ve a un personaje de pie con una larga túnica frente a una pequeña mesa de ofrendas delante de los dioses Osiris e Isis, bajo una representación del dios Re con las alas extendidas. Debajo, cuatro líneas de textos jeroglíficos con la fórmula de ofrendas dedicada a Osiris (fig. 59). A la derecha otra estela funeraria de piedra calcárea perteneciente a Psamético, representado en la parte superior de la estela sentado frente a una mesa de ofrendas, encima su nombre y el título de “padre del dios”. Debajo ocho líneas de textos jeroglíficos grabados, mencionando el primer año de reinado de Uahemibre Necao (II) tercer rey de la dinastía XXVI (fig. 60).
 |
 |
 |
 |
La siguiente vitrina (32), dividida en dos espacios horizontales se presentan varios de los hallazgos realizados en la tumba de Qar y alrededores. Durante unas labores de prospección dirigidas por el Consejo Supremo de Antigüedades Egipcias al oeste de la pirámide de Unas en octubre de 2001, aparecieron por fortuna los restos de un pequeño complejo funerario consistente en una capilla, un patio abierto rodeado por un muro y una mastaba con un pozo y dos cámaras subterráneas, una de ellas excepcionalmente con el techo abovedado. Una estela de puerta-falsa mostraba el nombre de Qar y el título de “Médico en jefe del palacio real”. Junto al sarcófago de piedra calcárea con el nombre del difunto que contenía únicamente restos de huesos profanados, se hallaron junto a unos 50 recipientes de cerámica con su nombre, 37 instrumentos quirúrgicos de cobre, de los que se pueden contemplar algunos en la parte inferior de esta vitrina (fig. 61), donde se muestran además cinco mesas de ofrendas circulares, cuatro de ellas, únicas en su estilo, son de barro cocido y están decoradas con una gran variedad de alimentos pintados de vivos colores (fig. 62). En el centro y la mayor de ellas es de alabastro y presenta una larga lista de textos jeroglíficos incisos en columnas mencionando las cantidades y el tipo de ofrendas a realizar (fig. 63). A ambos lados se hallan dos magníficas tabletas rectangulares de alabastro previstas para realizar las ofrendas de los siete óleos sagrados con sus correspondientes pequeñas cavidades contenedoras y sus siete nombres escritos en siete columnas de jeroglíficos (fig. 64). Completa la parte inferior de esta vitrina varios tipos de vasos, platos, jarras y soportes de cerámica hallados también en la tumba de Qar.
 |
 |
 |
 |
En la parte superior de esta misma vitrina se presentan 21 estatuillas de bronce halladas en un escondite cerca de la tumba del médico Qar, depositadas allí por algún ladrón a la espera de mejor ocasión para venderlas en el mercado de antigüedades (fig. 65). Estas estatuillas, en perfecto estado de conservación, datan de la dinastía XXVI y muestran varias divinidades asociadas al culto popular durante la Baja Época: Isis amamantando al pequeño Horus (fig. 66), Ptah, Sacmis, Anubis, Osiris, Harpócrates, el halcón Horus, Bastet y también una única pequeña figura de Imhotep divinizado en esta época.
 |
 |
La siguiente vitrina (33), muestra una bellísima momia excelentemente conservada hallada en mayo de 2005 por un equipo del Consejo Supremo de Antigüedades Egipcias dirigido por Zahi Hawass, durante las excavaciones realizadas en el cementerio del Imperio Antiguo cerca de la pirámide del rey Teti. La momia de este personaje femenino desconocido, que vivió durante la dinastía XXX, se halló a 6 m de profundidad en el interior de un sarcófago antropoide de madera sin inscripciones en no demasiado buen estado de conservación, no obstante, en su interior la momia, su máscara funeraria dorada, así como los tres cartonajes que la cubrían se hallaban en perfecto estado de conservación (figs. 67 y 68). En el cartonaje superior que cubre el pecho de la momia, se puede contemplar pintado con vivos colores dios solar Jepri con las alas extendidas sosteniendo el disco solar, debajo, un amplio collar y la representación de la diosa Maat arrodillada con las alas extendidas sosteniendo en ambas manos dos plumas. El segundo cartonaje que cubre las piernas de la momia está decorado con el dios Anubis momificando un cadáver dispuesto sobre una cama y debajo, los dioses Horus, Anubis y el buey Apis así como distintas divinidades dispuestas en tres registros. El cartonaje inferior que cubre las extremidades de la momia tiene pintados en vivos colores los pies del difunto.
 |
 |
En la siguiente vitrina (34), se pueden ver cinco esculturas distintas del Imperio Medio (fig. 69): una estatua cubo de piedra calcárea de un personaje sentado con las piernas encogidas y los brazos cruzados sobre las rodillas, formando un bloque cuadrangular del cual solo sobresalen los pies y la cabeza, actualmente parcialmente desaparecida, conservándose únicamente parte de la boca y una corta barba. En la parte frontal, cinco columnas de textos jeroglíficos mencionan su cargo como intendente y contable del grano de las ofrendas divinas relacionado con el culto funerario del rey Pepi. En la columna central se halla un texto con la fórmula típica de ofrendas al dios Ptah-Sokar consistentes en pan, cerveza, bueyes, aves, vestidos y alabastros para el ka del difunto. A la derecha, una pequeña estatuilla esculpida en piedra negra de un personaje llamado Hotep, sentado sobre sus piernas cruzadas y cubierto por un largo manto del que solo le sobresalen la cabeza y las dos manos cruzadas sobre el pecho (fig. 70). A su derecha, una cabeza de tamaño natural tallada en piedra calcárea y hallada en las recientes excavaciones en el patio del templo funerario de Pepi I. Más allá, dos fragmentos de dos pequeñas esculturas de la dinastía XII.
 |
 |
En la última vitrina de esta sala (35), se expone un magnífico sarcófago antropoide de madera hallado en las excavaciones de la Misión Arqueológica del Museo del Louvre efectuadas alrededor de la mastaba del Imperio Antiguo de Ajet-hotep en el mes de abril de 2004, donde hallaron tres pozos que contenían varias momias, sarcófagos y restos a ajuar funerario perteneciente al Tercer Período Intermedio y a época ptolemaica. En una cámara lateral de uno de los pozos de estas tumbas colectivas, se hallaron dos sarcófagos de piedra y este bello ejemplar de madera que aquí se expone (figs. 71 y 72). En el suelo se hallaron además cinco momias junto con trozos de cañas y restos de mobiliario funerario, así como una máscara dorada, fragmentos de collares usej, pedazos de papiros y restos de mortajas inscritas con capítulos del Libro de los Muertos. Este bello sarcófago de madera pertenece a un personaje, que según una inscripción en demótico que presenta sobre el pecho, se llamaba Imhotep y fue depositado en su tumba en tiempos del rey Nectanebo II en el año 360 a.C. A lo largo de todo el cuerpo se hallan tres columnas de textos jeroglíficos pintados (fig. 73). En el extremo derecho de la vitrina se expone, imitando un ancho collar, un pectoral del cartonaje de una momia pintado con brillantes colores. Un pequeño amuleto de oro y pasta vidriada representando al ba del difunto y dos amuletos dyed símbolos de Osiris. Más a la derecha, una estatuilla del dios Ptah-Sokar-Osiris de madera policromada, representado como una figura momiforme con dos altas plumas sobre la cabeza (fig. 74).
 |
 |
 |
 |
Finalizada la visita de esta sala y antes de salir a la brillante luz del exterior, todavía podemos contemplar de nuevo en el vestíbulo la base de la estatua de Dyoser con los nombres y títulos del genial Imhotep, así como echar una última y fugaz mirada a la modesta mesa de trabajo de Jean-Philippe Lauer, que al igual que Imhotep, dedicó su vida a revivir la memoria del rey Dyoser.
Sin lugar a dudas el modesto proyecto de museo, tantas veces ansiado por Jean-Philippe Lauer, se ha superando ampliamente. Este ambicioso proyecto hecho hoy realidad forma parte de un amplio programa para la conservación y protección de los monumentos egipcios que el Consejo Supremo de Antigüedades egipcias (CSA) está desarrollando con gran esfuerzo para situar a Egipto, en el plano museístico, a nivel internacional. El amplio complejo que alberga el Museo Imhotep es el primero de este ambicioso plan, que además se complementa con dos almacenes situados detrás del edificio principal, al cual se han trasladado las numerosas obras de arte conservadas en los viejos almacenes de ladrillo, para su mejor custodia y conservación, así como también aquí, se albergará un centro administrativo para los empleados del CSA y un complejo residencial para las distintas misiones extranjeras que trabajan en la zona, demoliendo las antiguas instalaciones utilizadas hasta el presente. El Museo Imhotep está concebido como homenaje a la memoria de cuantos egiptólogos han dedicado y dedican en el presente, la mayor parte de su vida profesional a desentrañar los secretos que encierran de las bellísimas arenas de saqqara.
 |
 |
|