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La arqueoastronomía es una reciente disciplina científica que estudia cualquier práctica astronómica desarrollada en los tiempos antiguos desde un amplio espectro cultural y religioso. Pero fue la egiptología anglosajona de finales del s. XX la que mayor descrédito le ocasionó, llamando a este grupo de seudo investigadores, en buscan del sensacionalismo más mediático, «pyramidiots» por su obstinación en fijar arcanas alineaciones astronómicas.
Conductos de Keops
Los estrechísimos conductos (chimeneas) que parten de las dos cámaras sepulcrales de la Gran pirámide Keops y discurren por el interior de la cara norte (N) y sur (S) no tuvieron la función de ventilar, pues no tienen salida al exterior; aunque no sabemos si el primitivo revestimiento sillar de la pirámide tapaba su posible salida.
Tras ser precisados los ángulos de los empinados conductos por el ingeniero Rudolf Gantenbrink con su mini robot-láser «Upuaut» (1993), los investigadores concluyeron: «Es ridículo sostener la hipótesis de Bauval y Cook quienes atribuyen estos canales a una perfecta alineación con las estrellas más divinizadas en su tránsito de culminación celeste; hacia el N con las estrellas boreales ´Kochab´ y ´Thuban´ y, y hacia el S con las estrellas ´Sirius´ y ´Alnitak´. Pues en el periodo que reinó Keops, entre 2604 y 2531 a.C. y, por tanto, la construcción de su pirámide, únicamente el conducto N (32º, 36´) de la cámara real obedecía a una alineación cuasi perfecta con ´Thuban´ (32º 33´)». Puntualizar que Thuban, por precesión del eje terrestre, fue adoptada como estrella polar. Pero todo intento de hacer concurrir las cuatro alineaciones estelares, a la vez, viola la datación de la pirámide.
Las actuales investigaciones convergen en que, desde un contexto funerario, estos conductos son corredores por los que los espíritus (aju) del faraón y la reina inician su viaje hacia la eternidad, pero nunca en dirección a estrellas concretas sino al contexto íntegro de esa constelación-divinidad. Así, los canales S apuntan a dos constelaciones meridionales de mayor mitología osiríaca como son: «Sah» (nuestro Orión), el dios Osiris con el que el difunto faraón aspira a reencarnarse, y la de «Sepedet» (Canis Maior) como diosa Isis de la regeneración. Siendo los dos canales dirección N los que apuntan a las constelaciones boreales y circumpolares: «esas estrellas inmortales que nunca conocen el ocaso y donde moran los dioses septentrionales» (se lee en textos de las Pirámides). Elucubración cosmológica
El egiptólogo Robert Bauval publicó en Discussions in Egyptology (1989) su hipótesis donde las tres pirámides de la meseta Giza: Keops, Khafra y Menkaura pretendían reproducir a las tres estrellas del cinturón de Orión (Alnitak, Alnilam y Mintaka) por su relación tamaño-brillo y posicionamientos. Pero objetemos que aun siendo muy similar la disposición de las pirámides, visualmente, quedan invertidas con respecto al cinturón estelar de Orión.
La mayor contrariedad de la arcana «hipótesis Bauval» es la ausencia de un plan preconcebido a largo plazo para posicionar las venideras pirámides funerarias. Pues, tras la muerte del faraón Keops, su legítimo sucesor Djedefra construyó su propia pirámide en Abu Rowash, a 8 km de la de su padre, fuera de la meseta Giza.
El egiptólogo José Lull (Universidad de Tübingen) rebate tal correlación: «La constelación de ´Sah´ (nuestro Orión) sí formaba parte del panteón egipcio como dios Osiris, pero estas tres estrellas de su cinturón, por sí mismas, nunca obtuvieron culto propio ni identidad reconocida. Razón ésta que no existan replicas de esta asociación estelar en ningún otro complejo funerario, ni en ningún bajorrelieve».
La hipótesis más validada, partiendo que el complejo de Giza y su Esfinge conllevan carácter de deidad solar, corroboraría que la ligera desviación que presenta la pequeña pirámide Menkaura (última en construirse) desplazada al sureste de la línea que une el eje de las pirámides de Keops y Khafra, obedece a que las tres esquinas surestes de las tres pirámides queden en perfecto alineamiento geográfico con la cercana Heliópolis, que fue templo solar de referencia del Bajo Egipto.
*Agrupació Astronòmica de la Safor, Gandía
Fuente: Levante-EMV
http://www.levante-emv.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008053000
_23_452805__Cienciaeinvestigacion-Pyramidiots-meseta-Giza
Reseña: Roberto Cerracin
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