 Cleopatra VII, alrededor del 40 aC, probaba la calidad de sus venenos con esclavos
Sensual, ardiente, voluptuosa, devoradora de hombres, amada por romanos notables y portadora de un nefasto destino. La cultura popular envolvió a Cleopatra VII, la última reina de Egipto, en la máxima representación del exotismo y la fascinación del Antiguo Egipto. Pero gracias a las crónicas que dejaron Dión, Eusebio, Tito Josefo y Plutarco, que relató su dramático fin en Vidas Paralelas, sabemos que su reinado no fue tan fabuloso como pensábamos.
De Cleopatra sabemos que nació durante el invierno del 69 aC, que ascendió al trono de Egipto a los 18 años y que vivió en un período de decadencia para su estirpe, la ptolomeica, la cual gestionó su país de manera desastrosa tras ser amenazada por su gran rival: Roma. Entonces, el poder de Egipto se basaba en su capital, Alejandría, que poseía uno de los puertos comerciales más importantes del Mediterráneo y fue cuna de las ciencias modernas gracias a su biblioteca, la mayor del mundo conocido.
Mientras Cleopatra rendía culto a los dioses y entregaba regalos a los templos para ganarse a los sacerdotes, el general romano Pompeyo planeaba conquistar Egipto. Julio César le arrebató el poder, ordenó su asesinato y visitó Egipto en son de paz. Cuando pisó Alejandría, quedó fascinada por los encantos de Cleopatra.
Una reina políglota
Cleopatra, la última reina de Egipto, de Joyce Tyldesley (Ariel); Cleopatra, una reina en tres culturas, de Wolfang Schuller (Siruela), y Cleopatra, de Christoph Schäfer (Herder), ofrecen nuevos retratos de una reina políglota que bebió de tres culturas -la egipcia, la griega y la romana-, y de cada una obtuvo algo diferente. La primera suponía la base de su poder. Por su formación, era griega. En cuanto a Roma, su acercamiento afectó a su estilo de vida hasta el punto de integrarse en ella.
La reina inspiró a artistas y poetas, pero en Roma nunca tuvo buena prensa. "Destacan de ella sus habilidades propias de una ramera y su promiscuidad sexual, que la llevó a mantener relaciones sexuales con sus propios esclavos con asiduidad", escribe Schuller en su libro. En otros pasajes se la acusa de que, por su excesiva complacencia con el vino, sólo era capaz de hablar con vaguedad. "Fue cruel y mandó matar, pero no fue la única". En su época, el asesinato político estaba a la orden del día. También se le suele acusar de soberbia y malos modos.
Sabemos, en cualquier caso, que fue una mujer de gran inteligencia e independiente, capaz de tomar decisiones arriesgadas y enérgicas pero, finalmente, acertadas.
La protegida de César
Cleopatra sedujo al César, que la repuso en el trono, se trasladó a Roma y hasta tuvieron un hijo. Pero en el 44 aC, Julio César fue apuñalado y, con su muerte, Cleopatra quedó desprotegida. Marco Antonio, Octavio y Lépido se repartieron el poder de Roma durante cinco años. El primero se quedaría con Egipto, aunque necesitaba el oro de la reina para pagar a sus ejércitos. Cleopatra, a cambio, le pidió su protección y ambos se dieron cita en Tarso, Turquía. Su bikini cuajado de perlas sedujo al general, con quien acabaría teniendo tres hijos.
¿Convirtió a sus amantes en sus esclavos por amor? ¿Se valió de sus artes de seducción con fines políticos? ¿Le cegó su amor por Marco Antonio lo que le hizo olvidarse de la política? ¿Fue recíproco su amor?
Al menos, la relación con Marco Antonio sí fue "sólida y durarera", según Schuller. Incluso el general romano se trasladó a Alejandría. Cleopatra fue coronada Reina de reyes, pero Octavio, en busca de poder, declaró la guerra a Egipto. Marco Antonio y sus soldados apoyaron a la reina, pero apenas podían combatir. Llegaron rumores de que la reina había muerto. El general romano, enloquecido, se clavó su espada. Otra versión apunta a que Cleopatra llegó a un acuerdo con Octavio y que engañó a Marco Antonio. En cualquier caso, Cleopatra acabó suicidándose y Octavio se proclamó faraón.
Mientras vivió Cleopatra, Egipto defendió su identidad política. Tras su muerte, se destruyeron las inscripciones con su nombre y la mayoría de sus efigies. Una gran civilización había llegado a su fin.
En busca de Cleopatra y Marco Antonio
Los arqueólogos utilizarán, a partir del próximo noviembre, un radar para buscar, cerca de Alejandría, las tumbas de Cleopatra y Marco Antonio. Dicha búsqueda tendrá lugar en la zona de Borg Al Arab, a unos 50 kilómetros al oeste de Alejandría, según anunció en abril el Consejo Superior de Antigüedades Egipcias. En ese área, los arqueólogos ya descubrieron en 2007 un busto de Cleopatra, una estatua real sin cabeza, y 22 monedas con dibujos de la reina. Además, hallaron un túnel subterráneo de 120 metros de largo que da acceso a varias habitaciones que podrían esconder más secretos de la reina. Por otra parte, una exposición en 2007 en el Museo Shefton mostró una moneda de plata que representaba a la reina más famosa de Egipto y al militar romano menos atractivos de lo que habitualmente los ha representado el cine y la literatura. La relación entre Marco Antonio y Cleopatra ha sido idealizada por escritores, artistas y cineastas. William Shakespeare escribió su tragedia ‘Antonio y Cleopatra' en 1608, mientras que artistas del siglo XIX e imágenes modernas de Hollywood, como las de Elizabeth Taylor y Richard Burton en el filme de 1963, han añadido durante años la idea de que Cleopatra era de una gran belleza.
Fuente: Publico.es
http://www.publico.es/culturas/138828/reina/mundos
Reseña: Roberto Cerracin
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