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¿Quién Construyó El Templo?
El templo de Debod debió formar parte de una ruta sagrada para los peregrinos que acudían hasta el gran centro religioso dedicado a la diosa Isis, en la isla de Filé. Pero en principio a quien se adoraba en Debod era al dios Amón.
La construcción del templo la inició el rey Adijalamani de Meroe, hacia el 200-180 a.C., quien levantó una capilla de pequeñas dimensiones dedicada a Amón, conocida como la "Capilla de los relieves". En ella se repiten referencias epigráficas a un "Amón de Debod", que ya en su momento interpretó correctamente Champollion. También es el dios Amón el que aparece en primer lugar en las escenas rituales representadas en los relieves de la capilla donde se proclama que "el rey Adijalamani hace el monumento a su padre Amón", y se añade a "Amón que habita en Debod".
Posteriormente, tres reyes de la dinastía ptolemaica construyeron nuevas estancias alrededor del núcleo original hasta darle un aspecto más parecido al actual. Todas estas ampliaciones llevadas a cabo por los ptolomeos fueron orientando el culto de este santuario a venerar a Isis, tomando mayor relevancia frente a Amón. Estos tres faraones fueron: Ptolomeo VI "Filómetor" (200-185 a.C.), coetáneo a Adijalamani, junto a su hermana y esposa Cleopatra II, según quedó registrado en el templo-capilla de Debod; Ptolomeo VIII "Evérgetes II"(145-116 a.C.), quien dedicó un naos a la diosa Isis añadiendo una nueva sala a la capilla inicial; y Ptolomeo XII "Neo Dioniso" (80-51 a.C.) dedicando otro naos al dios Amón.
Después de ser anexionado Egipto al Imperio Romano, serán los emperadores Augusto, Tiberio y tal vez los Antoninos, los que culminaron la construcción y decoración del edificio. Construyeron el pronaos con una fachada dotada de una puerta y dos columnas a cada lado. Incluyeron relieves en la fachada original del Templo, de época ptolemaica, y decoraron los muros interiores Norte, Sur y Este del pronaos y de los intercolumnios exteriores.
Probablemente en época de Tiberio, o incluso posterior a éste, se construyó en piedra un edificio anexo, adosado al templo, llamado mammisi.
Finalmente, entre el 535-537 d.C., Justiniano decreta el cierre de los templos egipcios, perdiéndose los conocimientos y el saber del Antiguo Egipto. El templo de Filé consagrado a la diosa Isis fue cerrado, siendo dedicado a San Esteban y asentándose una comunidad cristiana.
¿Cómo Ha Llegado El Templo De Debod A España?
La primera referencia gráfica conocida sobre el templo de Debod se corresponde con una breve descripción del lugar realizada en 1737 por el danés Frederic-Louis Norden. Estaban aún en pie los tres pilonos y parte de su recinto exterior y el santuario conservaba la fachada hipóstila del vestíbulo.
Pero no fue visitado de nuevo hasta el año 1813 cuando el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt, al servicio del imperio de Napoleón Bonaparte, se detuvo en Debod, ofreciendo la primera descripción exacta del monumento.
Posteriormente Debod recibió numerosas visitas a lo largo del siglo XIX (Belzoni, Rifaud, Gau, Champollion, Lepsius, Ducamp o Beato, entre otros) que a través de su documentación gráfica nos fueron mostrando cómo el santuario iba deteriorándose.
 Ruinas del Templo de Debod en 1907
En 1907, se construyó la primera presa de Asuán, con lo que el templo permanecía alrededor de nueve meses bajo las aguas del Nilo. Por eso se perdieron muchas de sus policromías, relieves y arenisca.
Por orden del Servicio de Antigüedades de Egipto, el arquitecto egipcio al_Barsanti, realizó una primera reconstrucción del monumento dirigida por Maspero. El estado de su piedra arenisca era bastante delicado y la policromía había desaparecido totalmente después de estar anegado por el agua casi por completo durante gran parte del año. Además, presentaba un estado ruinoso desde el terremoto de 1868 que le afectó gravemente. El vestíbulo y el tercer pilono habían desaparecido por completo y parte de la capilla adosada al sur del vestíbulo.
Tras su reconstrucción, el alemán Günther Roeder publicó el estudio más completo que tenemos del templo de Debod (documentación fotográfica, planos y alzados).
Posteriormente, se planteó ejecutar una gigantesca obra hidráulica en Egipto que almacenaría más de 150 millones de m3. de agua, en el curso alto del Nilo. Se construiría la Gran Presa de Asuán.
La UNESCO, en una carta de 6 de Abril de 1959, efectuó un llamamiento oficial de colaboración internacional para salvaguardar los monumentos de la Baja Nubia, que inevitablemente, iban a quedar sumergidos en el enorme lago artificial que se iba a crear, de más de 500 km. de longitud con una anchura máxima de 30 km. y media de 10.
Tras realizarse los estudios correspondientes fue necesario trasladar 14 monumentos reagrupándolos en cuatro zonas más o menos próximas a su emplazamiento original, y se entregaron otros cuatro como regalo a los países colaboradores en la salvaguarda de la riqueza arqueológica de la zona. Algunos quedaron anegados por las aguas.
La construcción de la Gran Presa trajo consigo que la parte norte de Nubia perdiese su antiguo carácter y belleza. Pero cuando todas las tareas de salvamento se concluyeron, la mayor parte de sus templos quedaron preservados para siempre. El precio humano pagado para ello, como fue el desplazamiento masivo de población nubia, aún no se ha ponderado suficientemente.
 El Templo de Debod sumergido en 1960
Todos ellos salvo tres, Gerf Hussein, capillas de Kasr Ibrim y el templo de Abu Oda, de los que sólo se movieron algunos elementos, fueron finalmente desmantelados y trasladados a otro lugar. Unos, en Egipto, como los templos de la isla de Filé a la isla de Agilkia; los templos de Beit el Wali y Kalabsha y el Kiosko de Kertassi, cerca de la Gran Presa; los templos de Dakka, Maharraka y Uadi es Sebúa, cerca del lugar de Uadi es Sebúa; los templos de Amada y de Derr, cerca del lugar de Amada; los templos de Abu Simbel, en el mismo lugar donde estaban, pero 60 metros más arriba. Y otros en Sudán: los templos de Aksha, Buhen, Semna este y Semna oeste, en los jardines del Museo de Jartum.
Asimismo, Egipto entregó cuatro de los cinco templos seleccionados para dicho salvamento: Taffa a Holanda, Dendur a los Estados Unidos, Ellesiya a Italia y el Templo de Debod a España.
Por otra parte Alemania recibió la entrega del pórtico ptolemaico del templo de Kalabsha, por las labores de desmantelamiento, transporte y reconstrucción realizadas, que actualmente se encuentra en el Museo Egipcio de Berlín.
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