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La naturaleza religiosa y química de las libaciones derramadas sobre la momia de Tutankhamon Imprimir E-Mail
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Todo sobre Tutankhamon: su vida, reinado y muerte
Escrito por Fco. Javier Gómez Torres   
Publicado el jueves, 21 de julio de 2005
Modificado el lunes, 16 de octubre de 2006
Índice del Artículo
La naturaleza religiosa y química de las libaciones derramadas sobre la momia de Tutankhamon
Página 02 - También en enterramientos privados
Página 03 - ¿Durante el funeral o el embalsamamiento?
Página 04 - Composición química de los ungüentos
Página 05 - ¿Cómo sacaron la momia?
Página 06 - Sobre el deterioro de la momia
Página 07 - La degradación de los ungüentos
Página 08 - Reenterramiento
Página 09 - ¿Por qué a las otras momias reales no les debieron afectar los ungüentos sagrados?
Página 10 - Resolución final
Página 11 - Apéndice: reconstrucción del embalsamamiento de Tutankhamon

Composición química de los ungüentos

Al principio, se especuló que quizás pudiera tratarse en su origen de una mezcla de pez (vegetal) y grasa; pero el color negro del material resinoso puede ser engañoso: las resinas naturales con el envejecimiento natural se pueden ennegrecer o si, al aplicarles calor para derretirlas y hacerlas más correosas, se sobrecalientan, pueden hacer evaporar la parte más volátil, transformándolas en colofonias.

Aunque Alfred Lucas afirma que: Un análisis químico detallado no ha sido posible, [38], finalmente se concluyó que los ungüentos eran una mezcla de grasa y resina. Sobre la composición de estos ungüentos, Carter dice: Mr. Lucas hizo un análisis  preliminar de esta sustancia. Era negra y tenía la apariencia del betún. En los puntos en que la capa era delgada, como en la tapa del féretro, el material era duro y quebradizo, pero en los puntos donde se había acumulado una gruesa capa, como ocurría entre los dos féretros, el interior del material era blando y plástico. Al calentarlo desprendía un olor penetrante más bien fragante y agradable, algo parecido al de la brea. Naturalmente, era imposible hacer un análisis químico completo, pero como resultado de la investigación preliminar encontramos que contenía un tipo de grasa mezclada con resina. No había alquitrán de origen mineral, ni betún ni tampoco pudo probarse la presencia de brea, a pesar del olor. No cabe duda, por el modo en que este material se había corrido sobre los costados del tercer féretro, depositándose debajo del mismo, que al ser empleado era líquido o semilíquido. De su composición se desprendía que esta sustancia podía derretirse con calor o diluirse con algunos disolventes, pero ninguno de estos métodos era practicable dadas las circunstancias[39].

Es posible que hubiese en la mezcla un tercer ingrediente: Una muestra examinada contenía 46 % de materia grasa (ahora, en gran parte o totalmente ácidos grasos), 19 % de una resina marrón y un residuo orgánico negro y quebradizo que todavía no ha sido identificado[40].

el resultado, en cuanto concierne a la arqueología, había sido desastroso. No hay duda de que el empleo de los líquidos en los féretros de madera y de metal fue la causa principal del lamentable estado de su contenido. La acción del extraño líquido empleado ha sido triple: en primer lugar, la destrucción de la materia grasa, al producir ácidos grasientos, ha provocado la destrucción de las incrustaciones de vidrio y cemento de los objetos, atacando algunas de sus cualidades; en segundo lugar, la oxidación de la resina ha producido una especie de combustión lenta, que ha producido la carbonización de los tejidos de lino y, en menor grado, incluso de los tejidos de los huesos de la momia; en tercer lugar, la cantidad de líquido derramado tanto sobre el tercer féretro como sobre la momia fue suficiente para producir un cemento de color oscuro que consolidó su contenido[41].

Dado que la grasa, ya ranciada, estaba presente en forma de ácidos grasos, resultó imposible saber su naturaleza original[42]: si aceite, siendo entonces de origen vegetal, o manteca, de origen animal; tal vez fuese grasa bovina, pero esto es puramente especulativo. Tampoco fue posible especificar el tipo de resina, al hallarse oxidada, pero se descartó por completo la presencia de betún.


[38] "The Chemistry of the tomb" by Alfred Lucas, Appendix II in "The tomb of Tut-ankh-amen: The Burial Chamber" Volume II by Howard Carter, 1927, p. 177.
[39] “La tumba de Tutankhamon” Howard Carter, p. 180-181.
[40] "The Chemistry of the tomb" by Alfred Lucas, Appendix II in "The tomb of Tut-ankh-amen: The Burial Chamber" Volume II by Howard Carter, 1927, p. 177.
[41] “La tumba de Tutankhamon” Howard Carter, p. 195.
[42] "The Chemistry of the tomb" by Alfred Lucas, Appendix II in "The tomb of Tut-ankh-amen: The Burial Chamber" Volume II by Howard Carter, 1927, p. 176.



 
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