Contactar con Nosotros Página Principal
 
Canviar idioma
 
 
 
 
NOTAS SOBRE LOS CONOS FUNERARIOS EGIPCIOS. OBJETOS OLVIDADOS
• Datación de los conos funerarios
 

Los conos funerarios con inscripción hacen su aparición a principios de la dinastía XVIII, posiblemente bajo el reinado de Amosis, tal como lo atestiguan los conos de Tot[105], sumo sacerdote de Amón bajo este rey y al parecer única fuente de información acerca de este personaje. De esta época data también otro cono perteneciente a otro sumo sacerdote de Amón, llamado Minmontu[106], que al igual que su predecesor no se ha podido hallar todavía su tumba. De tiempos de Tutmosis I se han hallado varios ejemplares pertenecientes a conocidos altos funcionarios de su reinado[107]. La utilización de los conos funerarios se fue generalizando durante los reinados sucesivos a lo largo de toda la dinastía XVIII y –exceptuando la época de Amarna– hasta inicios de la dinastía XIX, donde a partir de Setos I su empleo decreció ostensiblemente utilizándose estos elementos para decorar únicamente unas pocas tumbas durante la época ramésida[108] y desaparecer casi completamente en las dinastías posteriores[109] (fig. 21).


Fig. 21. En esta gráfica se muestra la cantidad de tumbas identificadas de la necrópolis tebana decoradas durante el Imperio Nuevo y distribuidas por reinados desde Amenhotep I hasta Setos II, así como su relación con la utilización de conos funerarios como elemento religioso-decorativo.

Los conos funerarios volverán a resurgir de nuevo en la zona del Asasif, decorando las impresionantes tumbas de los personajes más notables de la administración tebana, durante las dinastías XXV[110] y XXVI[111]. A partir de este momento, la utilización de los conos funerarios como elemento característico de las tumbas tebanas desapareció de modo definitivo.

Un cierto número de conos conocidos ha podido ser datado con bastante precisión a partir de la lectura de sus textos inscritos y asociarlos a una tumba o monumento datable. El criterio de datación más fiable es cuando con toda seguridad los conos pueden ser atribuidos a un personaje conocido con tumba propia identificada en la necrópolis tebana. También se puede establecer la datación de un cono cuando su propietario está de algún modo asociado a otros monumentos fechados o a algún otro personaje, que sin tener una tumba identificada, es conocido también por otros monumentos. Otro criterio que se puede establecer es cuando los títulos del propietario de un cono están asociados a algún rey concreto, aunque no pueden tenerse en cuenta todos los títulos que están asociados a la memoria de un rey difunto, ya que estos cultos pervivieron por espacio de varios reinados posteriores. A falta de mejores evidencias, también puede ser válido –aunque no definitorio– como indicio de datación el hecho de que el nombre de un personaje sea homónimo al del rey gobernante en el momento de su nacimiento.

[105] Conos núms. D&M 535, 536 y 537, donde en el primero aparece el cartucho de Nebpehtyre y en los otros dos, el menos usual, con el nombre de Heqatauy.
[106] Cono núm. D&M 245 (ver Lefebvre 1925, 227-228).
[107] Conos núms. D&M 85 y 86 pertenecientes a Bak, intendente en jefe de Tutmosis I. Cono núm. D&M 103 de Ajeperka, portador de armas de Tutmosis I. Conos núms. D&M 342 y 343 pertenecientes a Sen que sucedió en el tercer año de reinado de Tutmosis I a Turo como virrey de Kush, propietario a su vez del cono núm. D&M 575. Cono núm. D&M 438 del escriba Paenre, supervisor del ganado de Tutmosis I. De ninguno de estos personajes mencionados se ha podido hallar todavía su tumba, que con toda seguridad se encontraría en la necrópolis tebana. Otros personajes, sin embargo, poseedores de conos funerarios han podido ser asociados a tumbas pertenecientes a este período. Kamose, llamado Nentauaref, niño del harén real y jefe de los sacerdotes wab de Amón, propietario de la tumba TT 398 y de los conos núms. D&M 13, 118 y 119. El director del tesoro Tutnefer, propietario del cono núm. D&M 516 y de la tumba A.10 actualmente desaparecida, o posiblemente también un personaje llamado Wesi que ostentó el título de escriba y contable del señor de las Dos Tierras, poseedor del cono núm. D&M 508 y propietario de la tumba número -171- recientemente redescubierta por Kampp (Kampp 1996, 719-720).
[108] Como por ejemplo Amenemopé, sacerdote de Amón bajo Rameses III y Rameses V, propietario de la tumba TT 148 y del cono D&M 135; Hatiay, escriba del templo de Montu y jefe de los sacerdotes de todos los dioses bajo Rameses VI, propietario de la tumba TT 324 y del cono D&M 471.
[109] Como por ejemplo Hor, profeta de Amón y secretario de palacio bajo Seshonq IV propietario de los conos D&M 25 y 26, cuya tumba no ha podido ser identificada todavía.
[110] Como por ejemplo Ramose, supervisor del tesoro del señor de las Dos Tierras que sirvió bajo los reinados de Taharqa y Psamético I, propietario de la tumba TT 132 y del cono D&M 3.
[111] Como por ejemplo Mentuemhé, cuarto profeta de Amón, propietario de la inmensa tumba TT 34 y de los conos D&M 411, 418, 419, 420, 449, 461, 472, 485, 486 y 604 del Corpus de Davies & Macadam, que por otra parte también aparecen los números D&M 409, 410, 460 y 473 que no existen. Mentuemhé es el personaje que posee mayor número de conos con estampaciones distintas.

JAUME VIVÓ
jvivo@abaforum.es
Miembro de la SCE

 
VOLVER
 

© Copyright 2002, Societat Catalana d’Egiptologia