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SECTOR 2B: TUMBAS FAMILIARES, CRIPTAS Y CAPILLAS FUNERARIAS DE ÉPOCA ROMANA Y BIZANTINA
 
Índice
Introducción
Sector 1B: una necrópolis de época bizantina sobre una tumba saíta
Sector 2B: Tumbas familiares, criptas y capillas funerarias de época romana y bizantina
Salvamento de urgéncia de las pinturas murales
Bibliografía de la misión
 

El sector 2B recibe esta denominación debido al progreso de la excavación de los años 1992-1993 hacia el lado oriental de la necrópolis. En aquel momento se detectaron y excavaron parcialmente un conjunto de tumbas de cámara de la época romana que habían sido reutilizadas en una época tardía mediante unas criptas de adobe de marcado carácter cristiano. Hablábamos entonces de la "capilla copta", influidos por las denominaciones usadas por Flinders Petrie en sus publicaciones del yacimiento. El alcance, no obstante, del cuadro de actuación no permitía entonces detectar plenamente la compleja dinámica de transformación del sector desde el período alto-imperial hasta la época bizantina.

De hecho, la última ocupación de la necrópolis corresponde a diversas cámaras de adobe que aparecen degradadas, dispersas y sin conexión estructural con el resto del conjunto. En el sector 2B, una de estas últimas manifestaciones del uso de la necrópolis (primera en el orden de excavación) es una pequeña cámara que contenía una serie de enterramientos ordenados y amontonados de forma sistemática. Tan bien ordenados aparecen que parecería que hubieran sido depositados todos al mismo tiempo. Presentaban un sudario de fibra de palma y, como ajuar colectivo, algunas ánforas de la forma Late Roman 7 que contenían restos que se han hecho analizar, de donde se desprende que corresponden a incienso (un condimento de resina para aromatizar) relacionado probablemente con los rituales funerarios. En cualquier caso, lo que representa esta cámara es el último momento de transformación del sector en un momento difícil de determinar con precisión pero que nos puede llevar hasta el siglo VII d.C.


Oratorio cristiano. En primer termino el restaurador.
Al fondo realizando la documentación y calco de la pintura

Con las excavaciones de los años 1999 y 2000 el progreso de los trabajos permite una visión más detallada del conjunto aunque aún no podemos definir las dimensiones exactas. En efecto, tanto el conjunto de cámaras subterráneas en piedra de la época alto-imperial como las superestructuras de adobe se extienden más allá en dirección Norte y Este. Actualmente la superficie excavada englobada por los muros de adobe abraza aproximadamente 15 x 20 m. El aspecto general de la edificación consiste en un gran rectángulo subdividido en grandes naves o espacios alargados dispuestos en batería, en el interior de los cuales se combinan espacios diáfanos para el acceso a las criptas subterráneas y espacios compartimentados y organizados para hacer frente a las reuniones y la liturgia de los enterramientos.

No obstante, también gracias al progreso de la excavación sabemos que el edificio comporta muros de dos etapas diferentes que quedaron integrados en la fase final. De manera que se plantea como cuestión a resolver el aspecto del conjunto en sus sucesivos momentos de transformación. En efecto, el muro de cierre occidental, que se apoya directamente sobre las tumbas romanas subterráneas, es diferente en cuanto a dimensiones y técnica del muro que delimita la primera nave por el este. Además, a partir del mencionado muro oriental, se inicia una estructura mejor cohesionada en cuanto a muros y coherente en su función. Hablaremos de ello como de "la capilla funeraria" para distinguirla de la nave número 1 que aunque presenta la misma función, no pertenece a la misma unidad estructural.

 
NAVE NÚMERO 1: LA FASE DE LAS TUMBAS ALTO-IMPERIALES Y LA TRANSFORMACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS SUPERIORES

La nave número 1 se empezó a desenterrar a partir del año 1993 en el momento de la excavación de las cámaras romanas subterráneas que habían quedado a la vista antes del inicio de la Misión. Con la simple limpieza y excavación superficial, se pudo detectar que se trataba de un espacio alargado y diáfano, es decir sin compartimentaciones, excepto en la extremidad meridional: en este punto se había edificado una caja de escalera y una puerta de acceso a una construcción subterránea que se hundía en los restos desmontados de una tumba romana de piedra. Esta estructura fue excavada y documentada en ese momento, y sus restos se retiraron para poder continuar la excavación del conjunto.

No se conoce aún el límite de este espacio rectangular que queda colmatado bajo grandes dunas y estratos de destrucción y abandono, pero de momento, sabemos que contiene el acceso a la mencionada cripta meridional así como un pozo de acceso a otra cripta adosado al muro occidental. Esta, aunque cumple funciones idénticas, fue concebida de forma diferente. El espacio subterráneo no fue construido sino que consiste en la remodelación propiamente dicha de una antigua cámara funeraria de piedra, una tumba alto-imperial que podríamos interpretar como de carácter familiar. Esta cripta fue bastamente utilizada con múltiplesdeposiciones de carácter tardío, sin ajuares y con una preparación somera de los cuerpos enterrados. La nave número 1 representa pues un espacio de distribución hacia las criptas tardías y debía proporcionar un espacio cubierto para formular las últimas plegarias o rituales de separación entre los muertos y los vivos. Debido a esto el espacio está decorado con pinturas al fresco sobre una preparación de estuco que recubre las paredes de adobe.


Pintura cristiana. El aguila con las alas desplegadas que lleva un ankh en la boca

No obstante, las fases de uso de esta nave son más complejas de lo que podría parecer ya que debajo de la cota de circulación que da acceso a las dos criptas, en un relleno de preparación al lado del muro oriental de la nave, por encima de las tumbas romanas alto-imperiales, han aparecido de momento dos enterramientos aislados del resto. En un caso, el cuerpo estaba orientadocon la cabeza hacia el oeste, perpendicularmente a los muros maestros de la nave. La orientación del difunto no es fruto de ninguna necesidad constructiva, ya que el cuerpo quedaba cubierto por el nivel de circulación. De hecho, parecería más práctico haber buscado un rincón más discreto para un enterramiento tan poco cuidado. Por tanto, se impone la idea que se procedió de esta manera para seguir un determinado ritual. Paradójicamente si la orientación parecería reclamar el ritualprivilegiado para los cristianos, el vendaje del cuerpo, con un trenzado típicamente romano-egipcio, parece pertenecer aún a la tradición pagana ya que substituye la costumbre del cartonaje y por tanto, de alguna manera la momificación completa con retirada de las vísceras propias de la tradición faraónica.

Este enterramiento aislado bajo el nivel de circulación de la nave se apoya, en la parte de los pies, contra el muro oriental. Este muro no puede ser coetáneo al muro occidental que presenta características ligeramente diferentes. Se trata de un muro que delimita por el oeste otro conjunto de naves dispuestas en paralelo a la primera y que se extiende hacia el este. Pertenece pues a la segunda fase de transformación del conjunto, segunda fase que nos permite hablar de una construcción nueva, adosada al antiguo espacio funerario, pero con una coherencia propia e independiente de la primera nave: se trata de la mencionada capilla funeraria. No obstante, las criptas, el pavimento, el enterramiento aislado y las pinturas de la primera nave, deben ser del mismo momento de reordenación del sector. Así que, de hecho, el único que puede ser anterior es el muro más occidental, en él mismo, aislado del resto, reminiscencia, quizás, de otra estructura más antigua que estaría muy deteriorada en el momento de las remodelaciones. En definitiva, antes de utilizar la nave para el acceso a las criptas, pero en el mismo proceso de prepararlas, se procedió a un enterramiento aislado en una síntesis de rituales funerarios propia de un momento que podemos situar a partir de finales del siglo IV d.C., gracias a los estratos que colmatan la tumba romana alto-imperial.

Volviendo a la cripta de adobe meridional de la nave número 1, ésta presentaba una caja de escalera que daba acceso a una cámara cubierta con bóveda. El espacio quedaba hundido a un nivel intermedio entre el de circulación de la nave y el de circulación y utilización de la vieja cámara de piedra, que aparecía deteriorada por la desaparición de la mayor parte de los sillares de la bóveda. Además, se procedió a otro enterramiento aislado justo al lado de la cripta como si se evitara a propósito la contigüidad de este cuerpo con los del interior. El acceso a esta cripta estaba centrado en medio del aula, y debía presentar un espacio con una puerta que ya prácticamente se habían degradado del todo en el momento de empezar las excavaciones. De hecho, se encontró una piedra de forma piramidal que debía barrar la entrada. El mismo sistema de señalización con losa piramidal aparece en la nave de al lado ("capella funeraria"); en este caso la pieza presenta una interesante escena pintada que representa dos personajes sentados, uno masculino y el otro femenino desgraciadamente incompleta en el centro.

Es difícil decir si la construcción de la nueva cripta forzó la destrucción de la antigua cámara o sólo se aprovechó de ella. Tendríamos que contar con más elementos de cronología relativa para asegurarlo. Lo cierto es que el relleno de la tumba de piedra no parece súbito sino que comporta un proceso de reutilización para nuevas sepulturas. La excavación permitió identificar no menos de tres deposiciones en el relleno, en el estilo romano pagano sin sarcófago, a base de cartonajes de yeso pintado. Parece como si la tumba familiar, ya en proceso de degradación, continuara haciendo la función a pesar del deterioro.


Aproximación del aguila con las alas desplegadas que lleva un ankh en la boca

La tumba romana de piedra consiste en una cámara principal y dos anexos en al parte occidental, comunicados con sendas puertas con el espacio central.La forma general, y concretamente, la forma de acceso a esta tumba, aún no es puede precisar del todo porque continua debajo del conjunto funerario de la superficie y no se puede excavar íntegramente. La construcción es muy precisa, con una bóveda de sillares, que sobrepasa el medio punto. La cámara principal contiene 3 sarcófagos al mismo nivel del suelo de la tumba. Uno de ellos fue saqueado y vaciado en época antigua, otro contenía restos de un cartonaje con inscripción griega pero apareció aplastado y muy degradado, y finalmente el tercer, contenía dos deposiciones, hombre y mujer, sin ajuar ni cartonajes.

Curiosamente, los anexos de la cámara principal hacían funciones diferentes. En uno de ellos, se acumulaban restos de enterramientos, algunos de los cuales con cartonaje, pero amontonados por falta de espacio. En el otro, en cambio, no había absolutamente nada, como si estuviera preparado para recibir algo que no llegó. Que la tumba quedó en uso mucho tiempo lo parecen demostrar el número de enterramientos y los cambios de estilo que se pueden percibir en el ritual funerario (tipo de cartonajes). Otro podría ser la presencia de graffiti en el muro occidental al lado de las puertas de los anexos funerarios. Uno de los graffiti reproduce la imagen de un caballero, un tema que tiene un uso funerario ya desde la época helenística, como manera de expresar la idea de la heroización del difunto, pero se convierte en una imagen también muy frecuente en el Egipto cristiano.

Justo encima del muro de la tumba que contiene los graffiti, se levantó el muro de adobe occidental de la nave número1. Las dos escenas pintadas que se hallaron se localizaban justamente en este punto, como si hubiera una llamada o alusión a las cámaras subterráneas. Esta relación topográfica de las pinturas con los graffiti de la tumba subterránea hace pensar que la superestructura de adobe ya se construyó, si no antes, en un momento tardío de reaprovechamiento de la tumba familiar concebido con una cámara o capilla exterior. Porque lo que es evidente es que la tumba se mantiene en uso desde la época alto-imperial hasta mediados o finales del siglo IV d.C. cuando se acaba de rellenar totalmente.

Por una parte, se representa una águila, con las alas desplegadas y una cruz egipcia, símbolo de la vida. El águila en el mundo romano alto-imperial, es un ser psicopompo que se lleva las almas hacia el cielo y en el contexto cristiano se dice que puede significar a veces una elipsis de Cristo. No obstante el águila de esta imagen no es necesariamente cristiana ya que diversos cartonajes del siglo III d.C. paganos también la incorporan. Al lado de la escena anterior, una referencia cristiana ahora sí explícita: Jonás devorado por la ballena. El ciclo de Jonás es una de las escenas predilectas de la imaginería paleocristiana y perduró mucho tiempo en su repertorio especialmente funerario, pero es menos frecuente en el Egipto cristiano tal como apunta la Dra. Marguerite Erroux-Morfin en su publicación sobre la imagen.


Jonas devorado por el monstruo maríno

 
CAPILLA FUNERARIA: RITUALES CRISTIANOS DE ENTERRAMIENTO Y MEMORIA

Como hemos mencionado previamente la nave número 1 presenta dos fases de construcción-utilización y sólo liga de forma parcial con el resto de estructuras que se extienden hacia el este. A partir del muro oriental de la nave empieza un conjunto completamente cohesionado y marcado por una disposición general a base de nuevas naves paralelas pero con una mayor complejidad a la compartimentación interior.

En efecto la estructura presenta espacios de diferentes dimensiones y características a la vez que una nueva sala de acceso a una cripta funeraria. En resumen permite entender el conjunto como una capilla funeraria o lugar para las reuniones fúnebres de la comunidad cristiana. En primer lugar nos encontramos en presencia de una sala que presenta un banco corrido a lo largo de los muros y que podía servir puespara el refrigeriofúnebre. En el suelo aparece una jarra enterrada que contenía restos de espinas de pescado y de piñones posiblemente como parte de la comida ritual. Entre los cristianos, el refrigeriumcerca de la tumba quiere significar el acto de refrescar la memoria de los muertos y se suele hacer con agua fría, pan, vino y otros alimentos austeros. Se cree que esta tradición fue posiblemente de origen egipcio. El espacio está decorado con pinturas: dostabulae ansataecon signos crípticos y graffiti prácticamente ilegibles.

Aparte de los sacrificios alimenticios cerca de la tumba el día del entierro, había otras ocasiones de convivencia fúnebre. Entre los paganos, se llevaba a cabo la celebración del noveno día de la muerte, del duelo, el novemdial con la comida para los muertos o cena ferialis. Los cristianos, en su lugar hicieron conmemoraciones el tercer, séptimo, trigésimo y cuadragésimo día. Si los banquetes fúnebres en el inicio fueron rechazados por los cristianos, durante el siglo IV se asiste a un renovado afán de celebración en estos términos, es decir con un auténtico banquete fúnebreo epulumy no sólo un refrigerio. El banquete, pero, se fue convirtiendo en convite fraternal o ágape, que significa amor. Asimismo lo que siempre ha caracterizado a los cristianos respecto a los paganos ante la muerte ha sido la oración. Posiblemente pues, la "capilla funeraria" de Oxirrinco acogía las plegarias y lecturas imprescindibles a la liturgia fúnebre cristiana. De hecho la estructura es lo suficientemente grande y compleja, con varias reutilizaciones y cierres de puertas, etc., como para que pueda alojar bajo esta panoplia de actos rituales. En efecto la estructura debía tener otras salas encima, ya que se han encontrado los restos de las escaleras. Además, han aparecido diversos fragmentos de capiteles, elementos decorativos de ventanas o de nichos en la pared que no corresponden a ningún elemento de los recuperados en el piso inferior.


Detalle de pintura cristiana. La cruz rodeada por la corona triunfante

Toda la estructura presenta restos de pinturas al fresco que se están estudiando en detalle. A grandes rasgos se pueden distinguir dos grandes fases decorativas. Una primera, más austera en cuanto a colores y motivos, comporta reiteradas referencias a la victoria cristiana sobre la muerte mediante coronas y cruces monogramáticas. Una de las escenas representa incluso lo que debe ser el protagonista del tránsito, el difunto, y una pariente en duelo. Otros restos de pintura hacen alusión al marco arquitectónico donde se desarrolla la liturgia cristiana. La última fase decorativa es mucho más rica desde el punto de vista iconográfico y técnico con el uso de más colores y detalles gráficos para dibujar una estructura arquitectónica que, en un marco tan marcadamente funerario, se puede interpretar en el sentido de una capilla martirial. Se puede pensar pues en una iglesia ya establecida y organizada, que se preocupa de los muertos, instituciones caritativas que garantizan una tumba para todos. Y no sólo se preocupa de los muertos, sino también del culto de las reliquias de los mártires que, en esta época, reciben la corona de los justos porque son un modelo de vida y de muerte para todos los fieles. Todo hace pensar en una memoria, un lugar de conmemoración de la iglesia cristiana egipcia. No copta, si hacemos caso del idioma, sino una iglesia urbana y cosmopolita posiblemente fiel al patriarca de Alejandría.

 
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